Vitamina A

Ayuda en el tratamiento de algunos desordenes oculares incluyendo la prevención de la ceguera nocturna y formación de púrpura visual.

Promueve el crecimiento óseo, desarrollo dental y reproducción.

Ayuda a formar y mantener una piel saludable así como cabello y membranas mucosas.

Construye resistencia a infecciones respiratorias y otros tipos.

FUENTES NATURALES:

Chabacano, espárragos, brócoli, melón, zanahorias, huevos, coliflor, lechuga, hígado, leche, mostaza, calabaza, espinaca, chayote, papa, tomate, sandía

RESUMEN DE LA TERAPIA DE LUZ

Imagen1La terapia de luz ha demostrado buenos resultados. En más de 50 años de desarrollo independiente ha demostrado que tiene beneficios poderosos en organismos y en tejidos vivos. Las “luces” que mejores beneficios han tenido son la roja, infrarroja y la azul.

La manera en que beneficia la luz es que por las diferentes longitudes de onda que se generan pueden ser absorbidas por proteínas específicas.

La terapia de luz tiene efectos en el cuerpo gracias a que las proteínas absorben la energía de la luz. Sin embargo, las proteínas no absorben toda la luz, sino que se especializan en diferentes longitudes. Por ejemplo, las capas superficiales, debido a su elevado contenido de sangre y agua absorben la luz roja con mucha facilidad, mientras que el calcio y el fósforo de tejido más profundo y del hueso requieren otra longitud de onda.

También se ha demostrado que los músculos liberan óxido nítrico al absorber la luz roja e infrarroja. El óxido nítrico es responsable de abrir (vasodilatar) las venas y arterias para que aumente el flujo sanguíneo, por lo que aumenta la cantidad de nutrientes y de oxigeno que llega al tejido.

Frecuencias Solfeo

Una de las grandes áreas de oportunidad que ofrece el sistema de biofeedback es la capacidad de «cargar» a la terapia diferente niveles/tipo de frecuencias curativas, una de ellas son las frecuencias solfeo.frecuencias solfeo

Los tonos de Solfeo se han utilizado en la antigüedad por los monjes gregorianos para mejorar la conexión espiritual durante la misa.

Las frecuencias que componen estos tonos tienen potencial de curación para el cuerpo humano, especialmente el ADN. También son conocidos para producir despertar espiritual y propiciar la transformación.

Las frecuencias de Solfeo tienen cuerpos de energía cuyo efecto sobre son el físico, el etérico, mental/ emocional y astral. Las frecuencias son basadas de la antigua Escala Solfeo, con la que se estimula la vibración de la creatividad, la resolución de problemas y la salud integral.

Nueve frecuencias de Solfeo:

174 Hz Aceptación y puesta a tierra de la Manifestación en el Ser
285 Hz Liberar Vergüenza y Duda
396 UT Liberando culpa y el miedo
417 RE Creando el cambio y la liberación de los patrones
528 MI Milagros, Transformación, Antienvejecimiento, la reparación del ADN
639 FA Las relaciones y conexiones
741 SOL Aumento de la intuición (despertar conciencia)
852 LA Transmutación: Volviendo al Orden Espiritual
963 Hz Unidad con la Orden Espiritual

Aspectos técnicos- teóricos del sistema de biofeedback

portada manual

  1. ¿Qué es el Sistema de Biofeedback?
  2. El término de BIOFEEDBACK
  3. Historia del concepto
  4. Biofeedback en otras áreas de la medicina, educación y performance deportivo
  5. Conceptos de materia y energía: Materia
  6. Conceptos de materia y energía: Energía
  7. Composición de la materia: elementos y átomos
  8. Electromagnetismo
  9. El Campo de Energía Humano
  10. El Subespacio y el “Modelo De Tres Niveles” de la Materia
  11. El concepto de energía y su influencia en el bienestar o malestar de la persona humana

Este manual es de uso educacional elaborado para desarrollar la práctica del Sistema de Biofeedback Índigo/SCIO/ Eductor. Jorge Gallegos 2015. www.terapiamentecuerpo.com

El concepto de energía y su influencia en el bienestar o malestar de la persona humana

La energía según Sigmund Freud

•         No hay más que una sola energía y ésta es física

•         La transformación de esta energía es la causa de todos los fenómenos cósmicos, físicos, biológicos y psíquicos

•         Todas las expresiones biológicas y psíquicas en la vida del hombre son efecto de la diferencia del potencial de la energía, así sean tensiones, emociones, ideas o imaginaciones.

•         Que si la energía está bloqueada en su natural expresión por sus vías naturales, se desvía produciendo ansiedad, reacciones somáticas o síntomas neuróticos.

•         El organismo es un sistema cerrado de energía que tiende a mantener, como un cuerpo cualquiera, la distribución de la energía con la misma intensidad en toda la superficie.

•         Si hay un obstáculo por la resistencia psíquica, la energía buscará otros caminos para descargar el impulso que se ha iniciado.

 

La energía según Carl Jung

•           Para Jung la energía no es una energía sexual particular sino la fuerza biológica del organismo.

•           Es la misma energía física del cosmos, cuya naturaleza desconocemos, pero que tiene manifestaciones diversas en el cosmos y en la vida de las plantas y de los animales.

•           La energía es la fuente de todos los procesos y manifestaciones psíquicas y es el concepto que nos sirve para explicar sus relaciones, pero le importaba muy poco si es o no una energía específica.

•           La energía es constante según la constitución biológica de cada individuo, pero su distribución es variable, aunque tiende a nivelarse por la diferencia del potencial que existe en distintas partes del organismo.

•           El organismo se caracteriza por su polaridad.

•           Los trastornos mentales, que para Freud se deben a la sobrecarga de la energía bloqueada  por la represión, para Jung se deben a la falta de energía en uno de los diversos polos de su sistema.

•           Si se desarrollan excesivamente las funciones del pensamiento se debilitan las del sentimiento.

•           El resultado del desequilibrio que cuando el nivel de la energía haya  bajado demasiado en uno de los polos, habrá una irrupción sorpresiva de energía hacia el polo debilitado por la diferencia de potencial.

•           Esta sobrecarga produce una actividad exagerada e inusitada que el individuo que no está acostumbrado a manejar.

 

La energía según Wilhelm Reich

•           El organismo viviente contiene energía orgónica en cada una de sus células y sigue cargándose orgónicamente de la atmósfera mediante el proceso de la respiración.

•           La orgona energetiza los tejidos vivos, en especial los corpúsculos rojos de la sangre.

•           El organismo humano está dotado al nacer de una cantidad determinada, pero ésta  se puede aumentar por mecanismos internos y por estimulación externa del entorno cósmico y social.

•           El organismo se produce de varias formas:

•           Por el proceso del metabolismo biológico y la combustión de los alimentos mediante el oxígeno

•           Por la respiración, que además de suministrar el oxígeno para la combustión de los alimentos, permite la absorción de la energía cósmica, en diferente cantidad según sea la respiración profunda o superficial y la limpieza o contaminación del ambiente que nos rodea.

•           Por la fricción de dos cuerpos, especialmente en el acto sexual y en las caricias que la madre hace al hijo pequeño.

•           Por la acción de los sistemas vegetativo, sanguíneo y linfático.

•           El movimiento básico de la energía es la pulsación que se manifiesta en dos funciones opuestas: la expansión y la contracción.

•           Los impulsos corrientes de energía biológica serán placenteros si van del centro a la periferia y se manifiestan por la expansión producida por el sistema parasimpático

•           Serán desagradables si van de la periferia al centro por la contracción de partes del organismo producida por el sistema simpático.

•           El movimiento biológico de expansión irá acompañado de una sensación de placer o satisfacción debido a la descarga de la energía que le ha dado origen.

•           Pero si ese impulso expansivo encuentra un obstáculo en la musculatura, la energía correspondiente se vuelve al centro produciendo sensaciones de dolor, tristeza y depresión, o se desvía lateralmente dando origen a impulsos secundarios y actividades que no son las que corresponden al impulso inicial, por eso se las llama síntomas nerviosos o neuróticos.

•           La energía reprimida y no descargada produce ansiedad y tensiones musculares.

•           El individuo busca entonces el modo de aliviar esta ansiedad y tensión de diversas formas:

•           Por medio de actividades inadecuadas, formaciones reactivas o síntomas neuróticos

•           Impidiendo la respiración profunda para disminuir la carga de energía

•           Creando una coraza muscular para cortar el flujo de la energía e impedir la expresión del impulso primario

•           El fin de la terapia debe ser la liberación de la energía gastada en la manutención de los síntomas y de la coraza muscular a fin de que quede a disposición de la función sexual.

•           Lo importante es vivenciar esas experiencias y liberar la energía atrapada con la terapia activa y técnicas físicas.

 

La energía según Lowen

•           No hay más que una sola energía como quiera que se llame.

•           La energía como un fenómeno físico capaz de ser medido.

•           Toda energía es intercambiable y todas las manifestaciones de la energía pueden reducirse a un denominador común.

•           En el cuerpo humano sólo hay una energía fundamental que se manifiesta en fenómenos psíquicos, emocionales y somáticos.

•           La energía en el organismo humano proviene de la unión de los electrones con el oxígeno mediante el proceso de fosforización en la combustión de alimentos.

•           La función básica de la energía en el organismo humano es la pulsación biológica que se manifiesta en la expansión que efectúa el sistema parasimpático y la contracción producida por el sistema simpático.

•           Dos funcionen regulan la vida: la contracción y la expansión. La expansión se percibe como displacer.

•           El organismo humano es un sistema de energía abierto en el cual la energía puede aumentarse y disminuirse.

•           La energía del organismo humano debe estar anclada en dos polos, a saber, la cabeza y los genitales, y debe fluir igualmente a uno y otro polo partiendo de un punto en la región abdominal.

•           Cuando la energía fluye más hacia uno de los polos habrá trastornos emocionales y actividades y conductas extremas.

•           Lowen enumera y describe los siguientes tipos o caracteres bioenergéticos: equizoide, oral, masoquista, psicópata y rígido.

El Subespacio y el “Modelo De Tres Niveles” de la Materia

Para entender el sub-espacio, hay que observar la composición general del universo físico y no-físico. Por necesidad, todo modelo es una simplificación de muchas ideas complejas, pero el “modelo de tres niveles” efectivamente facilita el entender y explicar el mundo enigmático del sub-espacio.

Imagínese una estructura piramidal dividida en tres partes horizontales.  El tercio superior del modelo representa el mundo físico de objetos en el espacio. Nos es fácil entender y operar en el ámbito físico porque es el medio en el que operan los sentidos. Existen leyes probadas que describen la forma de operar de la materia a nivel físico, como las Leyes de Movimiento y Gravedad de Newton.  Este nivel representa la materia en su grado más denso, a comparación de los niveles inferiores. Como tal, la materia física es, también, el nivel más lento o el último en responder al cambio.

Sin embargo, es bien sabido que todo lo físico está compuesto por moléculas.  Esto constituye el segundo nivel del modelo: el mundo molecular.  Los sentidos no pueden percibir este nivel, pero la tecnología, que va más allá de nuestros sentidos, sí puede. 

El microscopio electrónico es un ejemplo, tal como lo utilizó Emoto para tomar fotos increíbles de las moléculas de agua.  La materia molecular se comporta de manera muy diferente a la materia física, por lo que hay leyes y reglas distintas que dan explicación a este nivel: las leyes de química o de bioquímica cuando se trata de seres vivos.

Estos dos niveles superiores podrían considerarse “físicos”, y son en los que la medicina alopática pone toda su atención.  La visión científica empírica reduce la vida a procesos meramente físicos y químicos, por lo que la medicina que tenemos se centra en la cirugía y los medicamentos.

Sin embargo, a principios del siglo 20, ciertos físicos teóricos que trabajaban con modelos matemáticos sospecharon que había otro nivel de la materia en el que ésta se transforma en energía pura. Por supuesto, más tarde Einstein formalizó este concepto con su fórmula E=MC2, la cual indica que la materia y la energía son intercambiables.

A fin de evitar discusiones, colocaremos el átomo en la línea divisoria inferior del nivel molecular, y llamaremos al tercer nivel de la pirámide el del sub-espacio, o de partículas-onda (“ondáculas”) atómicas o el nivel cuántico. Un “cuanto” significa “la porción más pequeña de algo”. A este nivel, ésta no es la forma más adecuada de definir la energía.

Debido a que las partículas–onda se comportan de manera totalmente distinta a las moléculas, comenzaron a formularse nuevas leyes, que se convirtieron en las Leyes de la Física Cuántica – la rama de la investigación científica del siglo 20 más estudiada y validada.

Uno de los aspectos más enigmáticos de estos “paquetes de energía”, que constituyen los átomos, es que a veces se comportan como ondas de energía pura, como la electricidad o las ondas de radio, y en otras ocasiones se comportan más como partículas u objetos. Esto intrigó a muchos científicos de aquel tiempo, desafiando su lógica: ¿Cómo puede algo ser tanto onda como partícula?

La respuesta la proporcionaron ciertos experimentos (de los primeros), en los que los físicos predecían que si lograban acelerar dos átomos y hacer que chocaran (con el uso de energía electromagnética extrema en un túnel circular), se liberarían las partículas subatómicas, produciendo un efecto sobre una placa fotográfica que mostraba la energía liberada en forma de fotones (o cuantos) de luz.  ¡Y funcionó! 

Bueno… no en todas las ocasiones. Parecía que, mientras participara un observador humano en el experimento, el resultado se observaba, pero si el experimento se llevaba a cabo sin un observador directo, no se obtenían resultados.  En un principio se asumió  que era mera coincidencia, y que el equipo tenía alguna falla. Pero después de hacer cientos de pruebas, el “efecto observador” no podía refutarse. 

Con esto se introdujo un elemento totalmente nuevo al modelo experimental, el cual, hasta ese momento, nunca se había considerado importante –la conciencia humana. Las implicaciones de este efecto fueron enormes, y tremendamente desfavorecidas por los científicos “clásicos” del momento.  De ser esto verdad (que la observación afecta la realidad física), significaba que todos los experimentos científicos que hasta ese momento se consideraban válidos debían reconsiderarse como “contaminados”.  Esto representaba una catástrofe seria para la comunidad científica, y todo un desafío para el ego de los científicos de aquel tiempo, el admitir que ¡estaban equivocados!

Lo que implica esto es que la conciencia humana está íntimamente involucrada con el mundo físico, y que no es un “observador independiente”.  Esta noción reafirma el concepto antiguo de que la conciencia crea la realidad: la realidad es el resultado de la conciencia, y no al revés, como nos han hecho creer los materialistas. 

La noción de que el mundo objetivo existe aparte del observador es exclusivamente moderna, y es el resultado indirecto de la filosófica “fisura mente-cuerpo” que ocurrió en Europa durante el llamado periodo de la “Iluminación”. 

Estas ideas modernas colocaron al hombre a nivel de producto del mundo por medio de la evolución y de las leyes naturales, lo cual implica que somos víctimas potenciales de un mundo cruel y desalmado, con el cual debemos luchar para sobrevivir.  Estas nociones se ligaron muy convenientemente al surgimiento del capitalismo, el cual dependía del trabajo (esclavitud) de muchos para beneficiar a unos cuantos. 

Por otro lado, las culturas antiguas estaban más a tono con el punto de vista cuántico de la realidad, y entendían que todo lo que existe “allá afuera”, en realidad se experimenta “aquí adentro”, y que, finalmente, constituye un todo unificado.  A estas culturas les pudiéramos llamar “retrógradas” e “introspectivas”, ya que prestan menos atención a la explotación del mundo exterior y más al desarrollo interno.  Sin embargo, la física cuántica está validando actualmente esta visión antigua en cuanto a que todo, incluso el pensamiento, es energía, y, por tanto, todo, incluso el pensamiento y la percepción, afecta todo lo demás. 

¿Acaso no es este el significado literal de la palabra “universo”?  Es decir: un conjunto de frecuencias armoniosas que se combinan para crear una sinfonía de la Vida.

En cuanto al modelo piramidal, pudiéramos decir que el fundamento de toda la estructura es la conciencia; primero, la conciencia individual, segundo, la conciencia humana colectiva, y tercero, “uno mismo” o la fuente de toda conciencia.  Las líneas que separan cada uno de los niveles son, más bien, como membranas transparentes: toda acción que se realiza en cualquiera de los niveles hace “eco” hacia afuera y afecta los demás niveles. 

Por ejemplo: un masaje (a nivel del cuerpo físico) puede afectar el cuerpo emocional, el cual es un aspecto puramente energético de la biología; o bien, un dispositivo de energías sutiles que tiene la capacidad de crear cambios físicos al trabajar los aspectos puramente energéticos del cuerpo. 

En la actualidad, se sabe que existen estructuras físicas tanto en el cuerpo como en el cerebro, que permiten la transferencia de la energía de ondas cuánticas puras, al cuerpo físico, a manera de respuestas físicas. Estas estructuras son los “filamentos de actina” que rodean y penetran todas las células, y los “micro-túbulos”, que también están implicados a nivel celular; todos ellos se encuentran en el “mesénquima” acuoso del cuerpo. Esto constituye la “antena cuántica”, por decirlo así.

Cuando se experimenta un pensamiento acerca de alguien, se producen señales eléctricas en el cerebro. Además, simultáneamente, se crean ondas energéticas cuánticas sutiles, descritas como “no-locales”, es decir, que operan en un nivel que no está limitado en “tiempo” y “espacio”.

Cuando el amigo que se encuentra lejos físicamente, es sensible a las ondas cerebrales producidas por los cambios sutiles del campo cuántico (o sub-espacio), ocasionadas por el pensamiento que tuvo usted, puede conectarse conscientemente con usted. A esto le llamamos “corazonada” o “intuición”. Es algo que experimentamos continuamente. 

Desde esta perspectiva, todo lo que existe “afuera”, existió primero como una onda, la cual es más un potencial que un “objeto”. Cuando le prestamos atención a algo, las ondas se congelan o se “colapsan” en partículas  por la fuerza de nuestra conciencia, para crear una realidad física. Esto significa que todo lo que experimentamos son las realidades que uno mismo crea, y si queremos cambiar el mundo que está “allá afuera”, estamos en el lugar preciso para crear uno nuevo.  Esto también da respuesta a la pregunta, “Si cae un árbol en el bosque y nadie está presente, ¿emite sonido?”  ¡No!,  de hecho, ¡tampoco existe el árbol ni el bosque!

Lo que acabamos de describir –la comunicación entre dos cerebros por medio del sub-espacio es a lo que se llama “comunicación sub-espacial”, lo cual es un hecho validado. Los rusos realizaron un experimento con mamás conejo y sus bebés, y luego utilizaron esta capacidad para comunicarse secretamente con sus submarinos durante la guerra fría. Por otro lado, existen los “visualizadores remotos”; se trata de personas entrenadas por el gobierno que tienen la capacidad de proyectar, literalmente, su conciencia a cualquier lugar o tiempo del universo, volver y reportar lo que vieron, oyeron y percibieron. Por supuesto, también se ha validado estadísticamente el poder de la oración para producir beneficios de sanación medibles. 

Bill Nelson ha logrado crear un software que, por medio de cálculos matemáticos y técnicas de programación avanzadas, imita la capacidad de reacción de un cerebro vivo, por medio del biofeedback.

El dispositivo del Índigo produce un campo eléctrico que actúa a manera de “onda transportadora” para hacer la liga en el sub-espacio, de la misma manera que el cerebro produce impulsos eléctricos. Para que pueda hacer la conexión a distancia, requiere que se le den pistas de la fuente exclusiva de energía cuántica con la cual debe contactar. En nuestro caso, se requiere el nombre del cliente, su fecha y lugar de nacimiento, así como su autorización consciente y la intención del practicante.

Hoy en día, existen muchos y muy buenos recursos sobre el tema de física cuántica.  La película “¿Y tú, qué (#”%*) sabes?” («What the (Bleep) Do We Know!?») ha dado a conocer estas nociones y las ha puesto al acceso del público general. 

El Campo de Energía Humano

Prácticamente toda cultura humana, tanto del pasado como actual, ha reconocido, en cierto grado, un aspecto “energético” de la vida. A menudo, a este entendimiento se le ha acomodado en lo que pudiéramos llamar creencias, mitos y prácticas “religiosas” o “metafísicas”. No obstante, parece haber una aceptación universal de algo no físico que coexiste con los aspectos físicos de la vida.  El no creerlo sería reducir la “realidad” exclusivamente a lo que perciben los sentidos. 

Esta suposición es la base de muchas creencias del mundo moderno en cuanto a la naturaleza de la realidad, así como de las instituciones educativas y científicas.  Esta orientación hacia una perspectiva muy angosta de la realidad es, también, consistente con el dominio que ejerce el sistema patriarcal sobre la cultura occidental, en cuanto a la tendencia hacia la explotación de la naturaleza y de otros seres humanos, así como de la búsqueda de lucro ilimitado y riqueza para unos cuantos. 

El pensamiento predominante del hemisferio izquierdo, conducente a la lógica lineal y a la percepción de “causa – efecto”, se ve fortalecido y apoyado por la cultura materialista, ya que apoya sus fines. La inteligencia del hemisferio derecho, más conducente a modos de percepción intuitivos y artísticos, se ha considerado generalmente del dominio de lo femenino, no confiable en cuanto a su operación en el mundo “real” de las personas y las cosas.

Recientemente, algunos investigadores disidentes han ido más allá de los límites del materialismo para comprobar experimentalmente la existencia y la función de las fuerzas “invisibles” que operan en la naturaleza. Entre ellos se encuentra un investigador de la Universidad de Yale, Harold Saxon Burr. En los años 70 realizó experimentos con fotografías Kirlian de semillas de plantas.  Se trata de una forma de fotografía ultra sensible, que capta el campo energético alrededor de las semillas vivas, al cual Burr llamó campo “L” (de life, o vida, en inglés).  Probablemente, el hecho de que la cámara Kirlian fuera de tecnología rusa contribuyó a la falta de interés y apoyo que se le dio al trabajo de Burr.  Independientemente de ello, sus investigaciones comprobaron la existencia de un campo energético alrededor de las semillas, cuya forma se parece a la de la versión adulta de la planta misma. Por ejemplo, el campo “L” que se aprecia alrededor de una bellota tiene forma de roble.  El campo “L” de un grano de trigo refleja la forma de una espiga de trigo.

Valerie Hunt fue, también, pionera en esta área. Durante varias décadas ha estado investigando el biofeedback con EMG, en la Universidad de California del Sur.  Al inicio de sus investigaciones, registró los niveles de EMG que emanaban del cuerpo de los sujetos de investigación, los cuales eran mucho más elevados que los niveles conocidos de EMG generados por la acción muscular. Esto cautivó su curiosidad, por lo que invitó a conocidos suyos que tenían dones de PES, a venir a su laboratorio y le ayudaran a entender qué era lo que se estaba midiendo. 

Descubrió que las frecuencias tan altas que provenían del cuerpo emanaban de ciertos puntos de este, conocidos por culturas ancestrales como “chacras”, o portales energéticos. Éstos son vórtices de energía que integran y balancean las diversas bandas de frecuencia del campo energético, según explica la tradición Ayurveda. Hunt validó científicamente mucho de lo que ya era conocido por los “sanadores energéticos” y otras especialidades que reconocen el campo magnético humano.

Otro investigador seminal de esta área es el Dr. Richard Gerber, autor del clásico “Medicina Vibratoria”. Él es otro de los médicos con educación tradicional en alopatía que se atrevió  a ver “más allá” de lo tradicional. Creó un compendio teórico y práctico de validación de lo que se consideraban, hasta entonces, prácticas “esotéricas”, como la sanación con cristales, la homeopatía, la imposición de manos y la oración. Una de las contribuciones de Gerber fue su explicación del modelo de luz y energía de “Tiller-Einstein”.  Einstein asumió que la velocidad de la luz era el límite de la expresión de energía en el universo.  Para él, era inconcebible que la energía pudiera acelerarse más allá de este límite. Uno de los atributos de la energía que opera dentro de estos límites es que está sujeta a ciertas leyes “inmutables”, como la “Segunda Ley de Termodinámica”.  Esta ley explica cómo la materia y la energía, que son intercambiables, según Einstein, se ven afectadas por la entropía, que es la tendencia de la materia-energía a descomponerse y ajustarse a su ambiente o volver a éste. Si se coloca una manzana sobre una mesa y se deja allí un año, al final no quedará mucho de la fruta.  Toda, o casi toda su materia habrá vuelto al medio ambiente.

William Tiller, de la Universidad de Standford, propone que, si se pudiera acelerar la luz más allá de los límites de la luz “física”, ya no estaría sujeta a las leyes de la entropía, sino que la energía a niveles tan altos de vibración tenderá hacia la “entropía negativa”, o niveles más elevados de organización y coherencia. Así que, por debajo de la velocidad de la luz, la creación tiende al caos y a la decadencia, mientras que más allá de estos límites, se vuelve más organizada.  Si desea una explicación más detallada de este y muchos otros experimentos que validan la existencia y la función de los campos energéticos hasta entonces “invisibles”, los cuales acompañan y, como veremos más adelante, apoyan y sostienen el cuerpo físico, lea las investigaciones de Gerber.

A continuación, veremos tres funciones específicas del campo energético humano (CEH) y su relación con nuestro trabajo de Biofeedback cuántico. 

 

El “CEH” a Manera de Mapa de Desarrollo

Otro de los experimentos de Burr, referido por Gerber, es el conocido  “experimento de la hoja fantasma”. Consiste en la toma de una fotografía Kirlian de una hoja viva, a la que posteriormente se le corta un segmento y luego se vuelve a fotografiar. Para sorpresa del experimentador, el campo energético se conservó 100%, a pesar de la parte faltante de la hoja.

Esto pareciera indicar que el campo, de alguna manera, es “pre-existente” al organismo, y que es un aspecto de su manifestación física mucho más fundamental de lo que se sospechaba anteriormente. También apunta hacia la posibilidad de que el campo funcione a manera de plantilla para su desarrollo, como guía y como sostén de su crecimiento, pero, a la vez, independiente de la hoja. Esta observación ofrece una pista en cuanto al desarrollo de un organismo complejo a partir de la etapa de semilla.  

Los biólogos entienden que el ADN sostiene la información de todas las características heredadas de una planta o un animal, pero no tienen explicación con respecto a la inteligencia que precede a la  organización y especialización de las células específicas del cuerpo que se alinean espontáneamente para formar un adulto de su misma especie. Desde esta perspectiva, podríamos decir que el ADN es el ‘mapa de las carreteras’, pero el CEH es ‘el orquestador’ o el que dirige el proceso. ¿Recuerda la propuesta de Tiller, en cuanto a que las energías «más rápidas que la luz física» tenderían a ser más organizadas?

Más allá de esta noción está la propuesta de Rupert Sheldrake, en cuanto a una plantilla de energía más general o global que apoya energéticamente todas las formas de vida del planeta.  Esto significaría que el CEH (campo energético humano) de algún modo también está incluido o se vierte en un Campo Humano Morfogénico común para todo ser humano.  El psicólogo pionero Carl Jung aplicó la misma idea a nivel mental, sugiriendo que todos los seres humanos están conectados por medio de una “conciencia colectiva”.  Sheldrake sugiere que, aun si hubiera sólo dos miembros de una especie de vida en el planeta, estaría presente un campo morfogénico global, con toda la información necesaria para sostener cualquier forma individualizada de aquella especie.  

 

El “CEH” como Diseño Básico de Curación

 El CEH, además de proporcionar una plantilla de desarrollo para un miembro individual de una especie, una vez finalizado el desarrollo, sigue funcionando a manera de plantilla para curación.  Ante una herida, enfermedad o traumatismo, a menudo se requiere muy poco para que el cuerpo se sane.  Somos un sistema que se auto-cura.  Esto describe el principio de la “homeostasis”, la idea de que las formas de vida se mueve naturalmente hacia el equilibrio y se van normalizando, una vez retirados los factores de estrés y proporcionados los nutrientes básicos (factores tanto enérgicos como físicos). El principio de la homeostasis es la base de toda la medicina natural. 

Muchas personas a quienes se les ha amputado un miembro reportan sensaciones en el área donde se encontraba éste. El efecto de “miembro fantasma” es una buena ilustración del mismo “experimento de la hoja fantasma” que se mencionó anteriormente.  Robert Becker, MD, en su obra seminal de los años 60 –“La Electricidad del Cuerpo”– describe un experimento con el que intenta descubrir por qué ciertas especies de animales, como la salamandra, pueden regenerar, de manera espontánea, una extremidad desprendida, mientras que otras especies fisiológicamente similares, como la rana, no lo pueden hacer. El interés inicial de Becker era descubrir cómo estimular la velocidad de restauración de una fractura ósea.  Sin embargo, sus experimentos lo guiaron a observaciones muy intrigantes.

Una diferencia básica entre estas dos especies es que la cicatriz de la salamandra es eléctricamente conductora, mientras que la de rana no lo es.  Pensó que si esto fuera trascendental, tal vez humedeciendo artificialmente el miembro de la rana y estimulándolo eléctricamente, se estimularía también su regeneración…  ¡y así fue!

Este experimento indica que la acción del estímulo eléctrico sutil “empuja” las células dañadas hacia afuera, para reconocer su ideal en la plantilla energética y tomar la forma de éste. Sin la estimulación eléctrica no hay reconocimiento alguno, como en el caso de la rana, y, por tanto, tampoco regeneración, hasta que se aplica el flujo eléctrico. Cabe notar que mucho del trabajo con biofeedback cuántico es justamente esto: introducir o restaurar el flujo de energía e información al cuerpo con señales eléctricas sutiles, que luego estimulan una respuesta curativa. 

La curación con cristales es otro ejemplo de cómo la estimulación externa de un campo eléctrico puede crear una respuesta en el cuerpo. Un cristal puede describirse como un manojo organizado y comprimido de moléculas similares que la naturaleza misma ha reunido.  Una de las cualidades del cristal es que emite un campo de energía eléctrica sutil, debido, en gran medida, a la presión interna del modelo molecular. Esto se conoce como el “efecto piezoeléctrico”. Estos campos tienden a reflejar la organización inherente de las moléculas cristalinas, creando un campo eléctrico “coherente” u organizado. Ante la presencia de un traumatismo, una enfermedad u otro estresor en el cuerpo, el campo de energía que emite la parte afectada a menudo muestra ‘incoherencia’, o calidad desordenada.  Una persona sensible, al pasar las manos sobre el cuerpo, tiene la capacidad de detectar estos cambios sutiles del campo energético en la zona problemática. Al colocar un campo de cristal coherente cerca de una incoherencia del cuerpo, se puede desencadenar una respuesta, sobre todo si el campo del cristal es suficientemente potente y específico para tratar un patrón particular de frecuencias aberrantes. 

Los “sanadores” de todos los tiempos han sabido que ciertas piedras y cristales tienen efectos específicos sobre ciertas funciones y partes del cuerpo.  De nuevo, ¿será que sencillamente estamos estimulando el “volver a la normalidad”, así como la función sanadora inherente del CEH? 

Al aplicar estas técnicas antiguas, quienes trabajan la energía del cuerpo han experimentado y observado respuestas físicas en sus clientes, tales como alivio del dolor, disminución de la inflamación y sanación acelerada. 

Una teoría sostiene que, como el cuerpo físico es más denso y responde menos a las energías que los cuerpos “no físicos” (CEH), la enfermedad seguramente ocurre primero como un cambio del campo energético, seguido de un síntoma o respuesta físicos, si el factor de estrés no se detecta a tiempo.  Entonces, volviendo a la causa o al nivel fundamental de la enfermedad, es necesario ver más allá de lo físico. 

El ignorar el campo energético es ignorar la vasta profundidad de la vida bajo la superficie de las olas, y desechar la elegante complejidad e inteligencia de la naturaleza.

 

El “CEH” como Reactivo

La forma en que opera del CEH en cada momento presente como un campo inteligente y reactivo es, tal vez, lo más pertinente a nuestro trabajo con biofeedback cuántico. La “reactividad” explica la capacidad del CEH para responder al medio ambiente con señales de atracción o aversión hacia el medio ambiente. Esto es parte de la programación de la naturaleza para sobrevivir, la cual no dirige exclusivamente al ser humano, sino a toda forma de vida, hasta los organismos unicelulares más simples.

Al observar una bacteria bajo el microscopio, se aprecia cómo se mueve hacia el alimento o hacia una presa, y en un instante retrocede cuando ella misma se convierte en alimento o presa. En el humano, la respuesta reactiva es funcionalmente igual de sencilla, pero se complica ante los abundantes factores mentales y emocionales, y otras condicionantes que pueden impactar su capacidad de reaccionar adecuadamente. Sin embargo, esta capacidad reactiva es la verdadera inteligencia del proceso de testeo del programa. 

Como la velocidad de reactividad es cercana a 1/100 de segundo, el sistema de biofeedback arroja al campo energético más de 12,000 factores de estrés potenciales en forma de firmas trivectoriales, y registra el grado de reactividad hacia cada ítem o en dirección opuesta a él.

Este sistema integrado de realimentación realiza también los cambios energéticos sutiles implicados en el testeo del músculo y la radiestesia. Cuando el cuerpo se expone a una necesidad o a un estresor, hay una respuesta instantánea por medio del sistema nervioso autónomo, que a su vez afecta la respuesta del músculo. 

Reinhardt Voll, un acupunturista alemán que practicó durante los años 50, fue de los primeros en validar cambios eléctricos en el cuerpo como respuesta a estímulos, por medio de cambios en la resistencia de la piel, la cual se medía sobre puntos de acupuntura específicos. Creó tablas de promedios eléctricos sanos, con las cuales podía predecir las debilidades o enfermedades de un órgano o sistema, al medir las desviaciones de dichas normas en ciertos clientes.

Esta técnica proporcionó una “ventana energética” al cuerpo, ya que permitía detectar y prevenir la enfermedad en su fase temprana, con base en la detección de desbalances en los meridianos, antes de que se manifestaran físicamente. Los médicos y practicantes de la salud siguen utilizando este dispositivo para realizar pruebas de alergias y de remedios. La mayoría de las limitaciones de esta tecnología primitiva se han solucionado con el surgimiento del Biofeedback Cuántico.

Un aspecto importante de la reactividad es que el sistema reactivo es propenso a la pérdida de energía.  La “ley de Fritche” afirma que un sistema reactivo pierde potencia cuando reacciona, ya que siempre ocurre un intercambio de energía.  Esto explica por qué después de un largo día en el que hemos tenido que enfrentar y reaccionar a un sinfín de situaciones, objetos y personas, nos sentimos literalmente agotados por los acontecimientos del día. 

Si nos damos un tiempo para relajarnos y revitalizarnos, las pilas se auto cargan automáticamente, preparándonos para enfrentar otro día. La medicina china considera el dúo riñón-suprarrenales como la “batería” del cuerpo; su estado se ve reflejado en el Voltaje, el cual se mide durante la calibración del programa Clasp.

Electromagnetismo

La naturaleza de las ondas electromagnéticas consiste en la propiedad que tiene el campo eléctrico y magnético de generarse mutuamente cuando cambian en el tiempo.

Las ondas electromagnéticas viajan en el vacío a la velocidad de la luz y transportan energía a través del espacio. La cantidad de energía transportada por una onda electromagnética depende de su frecuencia (o longitud de onda): entre mayor su frecuencia mayor es la energía:

W = h f

Donde W es la energía, h es una constante (la constante de Plank) y f es la frecuencia.

 El plano de oscilación del campo eléctrico (rayas rojas en el diagrama superior) define la dirección de polarización de la onda. Se dice que una fuente de luz produce luz polarizada cuando la radiación emitida viene con el campo eléctrico alineado preferencialmente en una dirección.

Ejemplos de ondas electro-magnéticas son:

•  Las señales de radio y televisión

•  Ondas de radio provenientes de la Galaxia

•  Microondas generadas en los hornos microondas

•  Radiación Infraroja provenientes de cuerpos a temperatura ambiente

•  La luz

•  La radiación Ultravioleta proveniente del Sol

•  Los Rayos X usados para tomar radiografías del cuerpo humano

•  La radiación Gama producida por núcleos radioactivos

La única distinción entre las ondas de los ejemplos citados anteriormente es que tienen frecuencias distintas (y por lo tanto la energía que transportan es diferente)

El electromagnetismo, estudia los fenómenos eléctricos y magnéticos que se unen en una sola teoría aportada por Faraday, que se resume en cuatro ecuaciones vectoriales que relacionan campos eléctricos y magnéticos conocidas como las ecuaciones de Maxwell. Gracias a la invención de la pila de limón, se pudieron efectuar los estudios de los efectos magnéticos que se originan por el paso de corriente eléctrica a través de un conductor.

El Electromagnetismo, de esta manera es la parte de la Física que estudia los campos electromagnéticos y los campos eléctricos, sus interacciones con la materia y, en general, la electricidad y el magnetismo y las partículas subatómicas que generan flujo de carga eléctrica.

El electromagnetismo, por ende se comprende que estudia conjuntamente los fenómenos físicos en los cuales intervienen cargas eléctricas en reposo y en movimiento, así como los relativos a los campos magnéticos y a sus efectos sobre diversas sustancias sólidas, líquidas y gaseosas.

Composición de la materia: elementos y átomos

Átomo

En química y física, átomo (del latín atomum, y éste del griego, sin partes): es la unidad más pequeña de un elemento químico que mantiene su identidad o sus propiedades y que no es posible dividir mediante procesos químicos.

El concepto de átomo como bloque básico e indivisible que compone la materia del universo fue postulado por la escuela atomista en la Antigua Grecia. Sin embargo, su existencia no quedó demostrada hasta el siglo XIX. Con el desarrollo de la física nuclear en el siglo XX se comprobó que el átomo puede subdividirse en partículas pequeñas.

 

Estructura atómica

 La teoría aceptada hoy es que el átomo se compone de un núcleo de carga positiva formado por protones y neutrones, en conjunto conocidos como nucleones, alrededor del cual se encuentra una nube de electrones de carga negativa.

El núcleo atómico

El núcleo del átomo se encuentra formado por nucleones, los cuales pueden ser de dos clases:

Protones: Partícula de carga eléctrica positiva igual a una carga elemental, y 1,67262 Ã- 10–27 kg y una masa 1837 veces mayor que la del electrón.

Neutrones: Partículas carentes de carga eléctrica y una masa un poco mayor que la del protón (1,67493 Ã- 10–27 kg).

El núcleo más sencillo es el del hidrógeno, formado únicamente por un protón. El núcleo del siguiente elemento en la tabla periódica, el helio, se encuentra formado por dos protones y dos neutrones. La cantidad de protones contenidos en el núcleo del átomo se conoce como número atómico, el cual se representa por la letra Z y se escribe en la parte inferior izquierda del símbolo químico. Es el que distingue a un elemento químico de otro. Según lo descrito anteriormente, el número atómico del hidrógeno es 1 (1H), y el del helio, 2 (2He).

La cantidad total de nucleones que contiene un átomo se conoce como número másico, representado por la letra A y escrito en la parte superior izquierda del símbolo químico. Para los ejemplos dados anteriormente, el número másico del hidrógeno es 1(1H), y el del helio, 4(4He).

Existen también átomos que tienen el mismo número atómico, pero diferente número másico, los cuales se conocen como isótopos. Por ejemplo, existen tres isótopos naturales del hidrógeno, el protio (1H), el deuterio (2H) y el tritio (3H). Todos poseen las mismas propiedades químicas del hidrógeno, y pueden ser diferenciados únicamente por ciertas propiedades físicas.

Otros términos menos utilizados relacionados con la estructura nuclear son los isótonos, que son átomos con el mismo número de neutrones. Las isóbaras son átomos que tienen el mismo número másico.

Debido a que los protones tienen cargas positivas se deberían repeler entre sí, sin embargo, el núcleo del átomo mantiene su cohesión debido a la existencia de otra fuerza de mayor magnitud, aunque de menor alcance conocida como la interacción nuclear fuerte.

Interacciones eléctricas entre protones y electrones

Antes del experimento de Rutherford la comunidad científica aceptaba el modelo atómico de Thomson, situación que varió después de la experiencia de Rutherford. Los modelos posteriores se basan en una estructura de los átomos con una masa central cargada positivamente rodeada de una nube de carga negativa.

Este tipo de estructura del átomo llevó a Rutherford a proponer su modelo en que los electrones se moverían alrededor del núcleo en órbitas. Este modelo tiene una dificultad proveniente del hecho de que una partícula cargada acelerada, como sería necesario para mantenerse en órbita, radiaría radiación electromagnética, perdiendo energía. Las leyes de Newton, junto con las ecuaciones de Maxwell del electromagnetismo aplicadas al átomo de Rutherford llevan a que en un tiempo del orden de 10-10 s, toda la energía del átomo se habría radiado, con la consiguiente caída de los electrones sobre el núcleo.

Conceptos de materia y energía: Energía

Al contrario que la materia, la energía no tiene masa y no ocupa espacio. Sólo puede medirse por sus efectos en la materia. A la energía se la suele definir como la capacidad de hacer un trabajo o de poner materia en movimiento. De hecho, cuando la energía está haciendo un trabajo (mover objetos), nos referimos a ella como energía cinética. Esto se constata en el movimiento constante de las partículas más pequeñas de materia (átomos), así como en objetos más grandes, como cuando rebota una pelota.

Cuando la energía está inactiva o almacenada (como en las pilas de un juguete que se ha dejado de utilizar), se le denomina energía potencial. Todas las formas de energía demuestran tener capacidad tanto para trabajo cinético como para trabajo potencial.

De hecho la energía es un asunto físico, pero es difícil separar materia y energía. Todo lo vivo está hecho de materia y para crecer y funcionar necesita un abastecimiento continuo de energía. Así la materia es la sustancia y la energía es lo que mueve a la sustancia.

¿Cómo están interrelacionadas la materia y la energía?

La materia es la sustancia de los objetos vivos e inertes. La energía es la capacidad de de hacer un trabajo o de poner la materia en movimiento.

 

Formas de energía

 La energía química se almacena en los enlaces de las sustancias químicas. Cuando se rompen estos enlaces, la energía almacenada (potencial) se libera y se transforma en energía cinética (energía en acción). Por ejemplo, cuando las moléculas de gasolina se desintegran en el motor de un coche, la energía liberada hace que éste se mueva. Del mismo modo, todas las actividades del organismo están dirigidas por la energía química que obtenemos de los alimentos que ingerimos.

La energía eléctrica resulta del movimiento de partículas cargadas. En casa, la energía eléctrica es el flujo de electrones que pasa por los cables. En el cuerpo, se genera una corriente eléctrica cuando las partículas cargadas (llamadas iones) se mueven a través de las membranas celulares. El sistema nervioso utiliza las corrientes eléctricas denominadas impulsos nerviosos para transmitir mensajes de una parte del cuerpo a otra.

La energía mecánica es energía directamente implicada en la materia en movimiento. Al montar bicicleta, las piernas proporcionan la energía mecánica que mueven los pedales. Cuando los músculos de las piernas se acortan, tiran de los huesos, haciendo que se muevan los miembros (para pedalear la bici).

La energía radiante viaja en ondas, es decir, es la energía del espectro electromagnético, lo cual incluye los rayos X, la radiación infrarroja (energía térmica), la luz visible, la radio y las ondas ultravioletas. La energía de la luz, que estimula la retina ocular, es importante en la visión. Las ondas ultravioletas causan quemaduras solares, pero también estimulan quemaduras solares, pero también estimulan nuestro organismo para que produzcan vitamina D.