Tanto en los deportes, como en los negocios y en lo académico el verdadero rival a vencer se encuentra en uno mismo. Meditar permite encontrar caminos para vencer a este silencioso (y cómplice) contrincante.
Pero, ¿cuáles son las razones por las que ayuda meditar?
- Ayuda en la concentración
Tu concentración determina el resultado. Tu capacidad de poder incrementar el tiempo en que tu cerebro pueda concentrarse en una tarea determinada es vital para una productividad mayor.
Sin importar la tarea, todo lo puedes realizar mejor si te encuentras concentrado.
- Disipa el miedo
El miedo puede hacer que cometas errores. Un cerebro entrenado en concentrarse es capaz de calmarse y desaparecer la experiencia de miedo. Resulta que la amígdala (una parte del cerebro) recibe toda la información que considera peligrosa. Cuando tiene esa información pone en alerta a todo el cuerpo, interrumpiendo procesos digestivos y hormonales necesarios para el bienestar.
- Fortalece tu sistema inmune
Meditar fortalece el sistema inmune, favorece el funcionamiento armónico del cuerpo (como reloj suizo), lo que te lleva a padecer menos enfermedades y serás más productivo.
- Reduce los pensamientos obsesivos patologizantes
Uno de las principales dificultades que se
encuentran presentes en el trabajo, sea cual sea, es que estamos expuestos al fracaso. Cuando la culpa y el fracaso se presentan en un cerebro pueden hacer estragos.
Quizá te ha sucedido que no puedes dejar de pensar en algo que hiciste mal o que te genera culpa. Eso es un pensamiento obsesivo patologizante.
- Observa tus lado ciegos
Cuando meditas puedes entrenar a tu cerebro a que recupere un estado positivo y consciente, dejando a un lado la ansiedad que produce estar centrado en esos pensamientos patologizantes.
Meditar te permite algo único e invaluable: te permite analizarte y comprender tus lados débiles.
Una de las estrategias directivas más valiosas es el FODA. Meditar permite observar de manera más real tus debilidades y tus amenazas.